Omnia Crystalline es un ejercicio de minimalismo: flor de loto, mandarina y madera. Nada más. El N124 es nuestra equivalencia.
La flor de loto y la mandarina abren y se sostienen a lo largo de toda la fragancia, sin un corazón que las reemplace. Esa continuidad es intencional y es lo que le da esa sensación de transparencia constante, como de agua. La flor de loto aporta lo acuático y algo lechoso, la mandarina el punto cítrico que la mantiene despierta. El fondo de almizcle, benjuí de Siam y sándalo le da el sostén, con el benjuí sumando una resina dulce muy suave.
Al ser un extracto de alta concentración, esa transparencia dura bastante más de lo que suele resistir un perfil tan liviano.
Primavera y uso de día. Es discreto y limpio, de los que funcionan cuando no querés que el perfume sea el tema.
Respecto del original, mantiene la flor de loto con mandarina y el fondo de sándalo con benjuí.