El Paco Rabanne masculino clásico es un fougère de manual, de los que definieron el género. El N129 es nuestra equivalencia.
Abre con romero, esclarea y palo de rosa: una entrada herbal y seca, sin cítricos, bastante austera para los estándares de hoy. El corazón es lavanda, geranio y haba tonka, la tríada clásica del fougère, donde la tonka empieza a aportar dulzor. El fondo de musgo de roble, miel, almizcle y ámbar es lo que le da el carácter: esa miel cruzada con el musgo es la firma del perfume y lo que lo hace reconocible.
Al ser un extracto de alta concentración, la miel del fondo gana cuerpo y la fragancia se sostiene durante toda la jornada.
Primavera y otoño, uso de día. Es un perfume clásico y correcto, de los que funcionan en cualquier contexto.
Respecto del original, mantiene el romero de la apertura y el fondo de miel con musgo de roble.