Azzaro Pour Homme es uno de los fougère que definieron la perfumería masculina, y el N32 es nuestra equivalencia.
La salida es un manual del estilo: lavanda y anís adelante, con limón, alcaravea, albahaca, bergamota, esclarea e iris completando una apertura aromática y afilada. El corazón baja a la madera con vetiver, sándalo, pachulí y cedro, más bayas de enebro y cardamomo que le meten un aire seco. El fondo de musgo de roble, cuero, ámbar, almizcle y haba tonka es lo que le da la firma clásica.
Al ser un extracto de alta concentración, ese fondo se sostiene sobre la piel durante toda la jornada.
Otoño e invierno, de día o de noche. Es un perfume que funciona igual de bien en una oficina que en una cena.
Respecto del original, conserva el eje lavanda y anís sobre musgo de roble que hace reconocible a Azzaro.