Bonbon hace lo que promete el nombre, pero con más estructura de la que uno espera. El N45 es nuestra equivalencia.
Abre con durazno, mandarina y naranja: fruta jugosa y directa, sin vueltas. El corazón es donde aparece el caramelo, acompañado de azahar y jazmín que le ponen el freno floral y evitan que quede puramente goloso. El fondo de ámbar, sándalo, madera de gaiac y cedro es el que sostiene todo y el que le da el cuerpo amaderado que la separa de un gourmand común.
Al ser un extracto de alta concentración, el caramelo se percibe más tiempo y el fondo amaderado permanece durante toda la jornada.
Otoño e invierno, de día o de noche. Con frío el caramelo se abre mejor y no cansa.
Respecto del original, conserva el arco de durazno a caramelo y el fondo de madera que le da el sostén.