Euphoria arrancó una moda entera de perfumes oscuros y frutales, y el N62 es nuestra equivalencia.
Abre con granada y caqui sobre acordes verdes, una entrada frutal con un filo agrio que la salva de ser dulce. El corazón es la orquídea negra, acompañada de flor de loto y champaca: una combinación densa y algo narcótica que es la responsable del carácter. El fondo de caoba, ámbar, violeta negra y crema batida es lo que la vuelve envolvente, con la crema aportando una textura casi golosa sobre una madera seca.
Al ser un extracto de alta concentración, ese fondo cremoso y amaderado se sostiene durante toda la jornada.
Otoño e invierno, de noche. Es un perfume de salida, de los que necesitan frío para no volverse excesivos.
Respecto del original, mantiene la orquídea negra del corazón y el contraste entre la caoba y la crema del fondo.