Dior Homme hizo algo que nadie había hecho: poner el iris en el centro de un perfume masculino. El N70 es nuestra equivalencia.
Abre con iris de la Toscana y naranja italiana, una entrada en polvo y cítrica a la vez, bastante inusual. El corazón combina ese iris con cuero y rosa, y ahí está el corazón del asunto: una flor en polvo sobre una piel curtida, elegante y algo severa. El fondo de sándalo, almizcle ambreta, madera de oud y cedro cierra con madera profunda que le da el peso.
Al ser un extracto de alta concentración, el iris se percibe con más cuerpo y el fondo de oud permanece durante toda la jornada.
Otoño e invierno, de noche. Es un perfume de carácter, de los que se eligen a conciencia y no para pasar desapercibido.
Respecto del original, mantiene el eje de iris con cuero y el fondo de madera que define a Dior Homme.