El nombre de Flowerbomb describe exactamente lo que hace: un estallido floral. El N79 es nuestra equivalencia.
La apertura de té, bergamota y osmanto es breve y algo frutal, apenas una introducción. El corazón es el centro absoluto: orquídea, jazmín, rosa, fresia y flor del naranjo africano armando un ramo enorme y muy dulce, donde ninguna flor queda sola. El fondo de pachulí, almizcle y vainilla le da la base golosa y terrosa que lo sostiene y que hace que se perciba a distancia.
Es un perfume de mucha proyección. Al ser extracto de alta concentración, conviene ir con poco: una aplicación en cada muñeca ya rinde toda la jornada.
Otoño e invierno, de día o de noche. Con frío se despliega mejor; en verano puede resultar demasiado.
Respecto del original, mantiene la densidad del ramo floral y el fondo de pachulí con vainilla que define a Flowerbomb.