El arroz es una nota que casi no existe en perfumería, y Kenzo Amour la puso en la apertura. El N91 es nuestra equivalencia.
Arranca con arroz y té blanco, una entrada cremosa y lechosa, muy suave, sin cítricos ni especias. El corazón trae frangipani, flor de cerezo y heliotropo, tres flores que refuerzan esa textura de leche y polvo. El fondo de vainilla, incienso, almizcle y notas amaderadas le da calidez y un toque resinoso que le pone estructura.
Al ser un extracto de alta concentración, esa cremosidad se sostiene durante toda la jornada, que es donde las versiones diluidas de este perfil se desvanecen.
Otoño e invierno, uso de día. Es un perfume envolvente y tranquilo, de los que se perciben de cerca.
Respecto del original, conserva el arroz con té blanco de la apertura y el fondo de vainilla con incienso.