L'Eau d'Issey inventó la categoría de los perfumes acuáticos en 1992 y todavía es la referencia. El N96 es nuestra equivalencia.
La apertura es una de las más reconocibles que existen: flor de loto, melón, fresia, agua de rosas y ciclamen junto al calone, que es la molécula responsable de esa sensación de aire húmedo. El corazón sigue en el mismo registro con muguete, azucena, peonía de agua y clavel, floral pero transparente. El fondo sorprende, porque baja a nardos, maderas exóticas, osmanto, cedro, sándalo y ámbar, bastante más cálido de lo que la apertura anticipa.
Al ser un extracto de alta concentración, ese pasaje de lo acuático al fondo amaderado se percibe con más nitidez y permanece toda la jornada.
Primavera y verano, uso de día. Es de los que mejor resisten el calor.
Respecto del original, mantiene la apertura de flor de loto con calone y el fondo de sándalo con ámbar que le da el sostén.